FENARETA

“Hay dos maneras de difundir la luz… ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja" (Lin Yutang)
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Be Good

Contribución de Eduardo desde el mundo de la ciencia. Sobre la interesante materia de los robots y su eticidad.

De especial interés es el párrafo:

“One way to ensure ethical behavior in robots that interact with humans is to program general ethical principles into them and let them use those principles to make decisions on a case-by-case basis.”

Para leer más, CLICK.

¿Obrar éticamente consiste en tener el “código ético correcto” asimilado en nuestra mente y ser capaz de aplicarlo de manera adecuada a las situaciones de la cotidianeidad? ¿Es educación y capacidad de juicio? ¿Influye el entorno?

A este respecto, recordemos el esfuerzo que se hizo en el mundo del derecho con la aplicación automática del mismo (fundamentalmente por la Escuela Clásica del Derecho Penal, con Carmignani y Carrara e influida por Beccaria), en esquemas lógicos consistentes en premisas y conclusiones.

Y, en un esfuerzo adicional, podríamos acudir a la Escuela Positivista italiana de Lombroso.

¿Es el delincuente un robot defectuoso, una persona que no ha acabado de desarrollarse, que no ha acabado de interiorizar el “código” que los demás se supone que tenemos bien asimilado?

Es recomendable la contemplación de una cárcel durante un buen rato. Especialmente cuando el paisaje circundante es bello. La de Soto del Real la hemos mirado muchas veces.

Probablemente en un futuro el encarcelamiento masivo de personas “sin código” -o con otro código- se verá con otros ojos, como sucede ahora con otras situaciones tales como las torturas de antaño.

Como se dice en este buen blog, de donde hemos sacado varias fotografías:

“La pena tiene por objeto de defender a la sociedad de los inadaptados y los socialmente peligrosos, en casos graves, a los primeros se les debe aplicar la pena capital y a los segundos abandonarlos  en una isla.”

Los sistemas los crean las personas. Y parece que, en determinado momento, el sistema tiene la capacidad de determinar quien pertenece al sistema y quien no. Incluso quien es persona. Para pensar, simplemente.

Actualidad de las éticas griegas en el pensamiento europeo contemporáneo

Taller orientado a reflexionar sobre los principales aspectos de la filosofía moral de los griegos. A partir de un trabajo exegético, realizado sobre ciertos textos clásicos de carácter ético-político, confrontaremos nuestros resultados con propuestas contemporáneas.

Actualidad de las éticas griegas en el pensamiento europeo contemporáneo
Fecha Miércoles 10 de 10:00 a 12:00
Bases del conocimiento
Cursos y talleres
Acceso movilidad reducida
Taller orientado a reflexionar sobre los principales aspectos de la filosofía moral de los griegos. A partir de un trabajo exegético, realizado sobre ciertos textos clásicos de carácter ético-político, confrontaremos nuestros resultados con propuestas contemporáneas.
Localidad  Madrid
Lugar  Sala de Conferencias – Facultad de Filosofía y Letras, Francisco Tomás y Valiente, 1 Facultad de Filosofía y Letras Universidad Autónoma de Madrid Campus de Cantoblanco, Aforo 70, Autobuses 714, 827, 827A, 828, Cercanías C-4, Cantoblanco, Otros Transportes Coche
Disciplina  Ciencias Sociales, Filología y Filosofía
Dirigido  Grupos Organizados: Público General, Público Especializado, Público universitario, Estudiantes ESO, Bachillerato y Ciclos Formativos
INF./RESERVA  Es necesario hacer reserva: José María Zamora Calvo, Tel.: Ext. 3037 91 497 3037, Fax.: 914978654, E-mail: [email protected]; Miguel Salmerón Infante, Tel.: Ext. 3035 91 497 3035, Fax.: 914978654, E-mail: [email protected], Horario de información y reserva: Desde el día 25/10/2010 hasta el día 09/11/2010, desde las 0:00 hasta las 0:00., Permanente a través del correo electrónico: [email protected]
WEB  www.uam.es/centros/filoyletras/default.html
organiza
Facultad de Filosofía y Letras / Filosofía (Grupo de Investigación F-055 Éticas griegas)

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DIEZ LECCIONES SOBRE ECONOMÍA, ANTROPOLOGÍA Y ÉTICA EN PERSPECTIVA SISTEMÁTICA

Fechas y horario:
Martes de 12.30h a 14.00h
1, 8, 15 y 22 de febrero; 1, 8, 15, 22 y 28 de marzo; y 5 de abril

Lugar:
Sala de juntas de la Facultad de Económicas y Ciencias Empresariales.
Universidad CEU San Pablo de Madrid. C/Julián Romea 23

Director:
Prof. Dr. D. Rafael Rubio de Urquía

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Vinilo por decreto

¿Qué tienen en común la Zentropa del film Europa, una discográfica actual y la mina donde se “alojaron” durante 70 días los mineros chilenos?

Primeramente su instrumentalidad teórica:

  • Zentropa es la empresa que explota los trenes en la Alemania destruida de 1945.
  • Las discográficas producen, graban, comercializan y distribuyen música al gran público.
  • La mina es el lugar de donde los mineros extraen sistemáticamente mineral para su posterior procesado y venta en los mercados de materias primas.

Son teóricamente instrumentales. ¿Qué es la instrumentalidad? Para explicarlo, un fragmento del trabajo de Víctor Tirado que citábamos el otro día:

“(…) Tampoco los productos de la técnica en tanto que tales productos técnicos son obras de arte: un vehículo en tanto que vehículo o un martillo o un teléfono móvil en tanto que meros utensilios no son obras de arte, pues son siempre para algo (um… zu etwas, que dice Heidegger: Werkzeuge), su sentido ontológico es instrumental, son siempre un medio para un fin extrínseco: el vehículo para transportar, el martillo para sujetar y el templo para orar. Por eso decía Aristóteles que la técnica es una actividad humana inferior, porque no es en sí misma un fin, está al servicio, como decíamos más arriba, de las necesidades perentorias de la vida, o, como dice Heidegger a su manera, al servicio de la ‘cura’ del Dasein, de su cuidado (Sorge).

Damos entonces por supuesto que atienden necesidades de la vida más o menos perentorias. Cuanto más perentoria sea la necesidad que atienden, menos, de lo diferencialmente humano, constituirá su naturaleza.

¿Podríamos decir que hay acuerdo en la afirmación “cuanto más instrumentalidad, menos humanidad“?

Trabajos como la minería o la conducción del Metro son extremadamente duros porque requieren de los trabajadores que los ejecutan una actividad cercana a la de la máquina: muy instrumental pues, muy maquinal. Poco humana.


¿Son poco humanas las tres entidades mencionadas? Podría afirmarse de la mina.

También de la Zentropa de la película. Cuando el entorno, la sociedad, la comunidad perecen o son aniquiladas -caso de la Alemania de 1945 (1)- se nos hace fantasmal la visión de un tren en medio de una ciudad en ruinas o un campo devastado. Su función, su sentido, puramente instrumental, parece que se esfuma. ¿Por qué no nos sucede así con la visión de un poeta o un violinista? ¿Por qué le concedemos mayor pervivencia de sentido a lo bello que a lo instrumental? Probablemente porque lo tiene.

¿Serviría de criterio medidor de la humanidad de una labor el situarla en un paisaje desolado y contemplarla en dicho marco, comprobando si aún tiene sentido o lo ha perdido por completo? ¿Es acaso cuando se le despoja al hombre de toda la parafernalia de medios que le rodean cuando mejor se puede distinguir el sentido de lo que hace?

Encontrar sentido a actividades rutinarias o automáticas es un esfuerzo que muchas personas realizan a diario. También hay ejemplos de películas que lo relatan.

Sucumbir a dicho intento es frecuente, y puede contemplarse maravillosamente descrito en la Parábola del naúfrago de Delibes. Hay un momento en el que los medios, los instrumentos, se comen a los fines, al hombre.

Proponemos la desinstrumentalización del trabajo, en la medida de lo posible.

Cuándo no es posible es un asunto del que nos ocuparemos en otro momento.

Pero, ¿y cuando es posible, pero no se hace? ¿Y cuando la entidad se aferra a la instrumentalidad, temerosa de acercarse a la belleza?:

Naturalmente, que todo suele darse mezclado en la vida del hombre, porque la vida humana es a la postre una, de manera que integra sus medios en sus fines últimos, y así, en la medida de sus posibilidades embellece sus útiles, trata de embellecer los coches y los templos, algo menos los martillos… ¿Qué quiere decir esto? No todas las utilidades parecen estar al mismo nivel. Hay utilidades que se funden con los fines a los que sirven de manera tal que ellas mismas son inseparables del fin y el fin de ellas. Si cojo el autobús para venir a Silos, el autobús es un mero medio, cuya bondad reside y se agota en llevarme a su destino de la manera más rápida y cómoda posible, pues sólo quiero el medio en la medida en que me posibilita el fin. Pero no siempre es esto así. El embellecimiento de los templos y su iconografía es un medio que sirve a la oración. Sin embargo, no ocurre aquí, me parece, como con el autobús; el valor de la belleza no es accesorio y prescindible, meramente medial y utilitario, sino que el templo en su conjunto, la iconografía, sus esculturas, etc. hacen presente a Dios mismo… La verdadera belleza no es una medialidad como postula Platón refiriéndose a la belleza sensible, sino que es ya un fin en sí misma, está adscrita a los fines primordiales de la vida del hombre, como puedan serlo la verdad y el bien.”

Nos ocupamos ahora de las discográficas. Dejando sólo una reflexión en el aire: su negocio consistía en la canalización de la música hacia el consumidor de música: ellas ofrecían, a un precio razonable, el soporte en el cual la música podía ser escuchada. Música que producía en quien la escuchaba sensaciones y emociones alejadas de lo instrumental: cercanas a constituirse en fines en sí mismas.

Hoy, gracias a un invento llamado internet, dicho soporte ya no es necesario.

Al igual que sucede con algunos yacimientos de mineral -a causa de la existencia de energías alternativas- o con algunas rutas ferroviarias -que no conducen a zonas demandadas- su instrumentalidad ha dejado de existir. Se puede disfrutar de la misma experiencia sin necesidad de contar con el soporte tradicional. Y dentro de poco, cuando el internet vaya inserto en el cerebro, sin soporte alguno.

Se resisten, sin embargo, a aceptarlo y a abandonar el negocio que les ha servido de soporte durante tantos años: el soporte puramente físico. Hacen lobbying y pelean por que se considere delito un comportamiento tan natural como no pagar por lo que se puede obtener gratis.

Se resisten a abandonar su instrumentalidad: probablemente porque han tomado la parte (el disco) por el todo (la música).

¿Cuál es el fin, el sentido, de las discográficas? ¿Acercar el soporte físico de la música al aficionado? ¿O acercar la música al aficionado? Estimamos que por ahí debiera ir encaminada la reflexión en este sector, que tendrá que renovarse o morir. Como han hecho muchas compañías ferroviarias y mineras.

La respuesta para las discográficas, en nuestra opinión, está en la belleza. No en la instrumentalidad; algo de lo que la humanidad, cuanto más humana, más se aleja.

(1) Son recomendables, por lo dolorosamente clarificadores, las lecturas de varios libros de Giorgio Agamben y el Otoño alemán de Stig Dagerman, de quien también os recomendamos la siguiente lectura.

Cuídate, cuídame, cuidémonos

Visto en El Periódico.

No hay muchas teorías que pongan énfasis en las relaciones humanas, en los sentimientos. Aunque algunos sitúan sus pilares en la filosofía anglosajona del XVIII, la sociedad del cuidado (care) reverdece en Estados Unidos en los años 60. Allí es donde más tarde, en 1982, la psicóloga Carol Gilligan, primera profesora de estudios de género de la Universidad de Harvard, ata dos cabos: el feminismo y la ética del cuidado, que contrapone a la ética de la justicia.

FRANCINA CORTÉS

Información publicada en la página 8 de la sección de Opinión de la edición impresa del día 17 de octubre de 2010

La filosofía general del care vuelve ahora a la política europea, en pleno recorte del Estado del bienestar, de la mano de la líder de los socialistas franceses, Martine Aubry. La sociedad propuesta en esta teoría del siglo pasado es una sociedad de personas responsables, conectadas entre sí, que combinan la preocupación por uno mismo con la preocupación por los otros.

Las mujeres y el papel social que desempeñan tienen mucho peso en la filosofía del cuidado. En sus estudios, Gilligan constata: «Las mujeres privilegian los vínculos con los demás, las responsabilidades en el cuidado por encima del cumplimiento abstracto de los deberes». Pero la escritora y profesora cuestiona «la existencia de una ética para lo público (la justicia) y otra para lo privado (el cuidado)».

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Máquinas

Con su imagen, el cine puede llegar a transmitir muy distintas ideas. Emociones, incluso.

Es frecuente su recurso a la máquina para hacernos comprender la locura, para transmitirnos la tragedia del hombre contemporáneo, atrapado en el automatismo de la civilización que ha contribuido a crear. Cualquier afán por hacerse su propio camino es vano: su destino ya le está dado.

Si hace días era la máquina quien demostraba mayor humanidad que el hombre, en el post de hoy el hombre sucumbe a la máquina. La maquina se enseñorea de todo y el mundo se convierte en la Gran Máquina.

La máquina, simbolizada por el tren, por una fresadora o por un coche, lleva al hombre, sin descanso, a todos los lugares y a ninguno. La máquina que somete al hombre aparece normalmente vinculada a la actividad laboral, al trabajo.

Es la soga que ahorca al trabajador en el patíbulo de la empresa. Basta recordar “El maquinista”, de Brad Anderson.

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Las mismas máquinas que, en el paisaje en ruinas de la Alemania de postguerra, siguen surcando las tierras sin descanso, día y noche. Zentropa, la omnipresente protagonista de Europa, de Lars von Trier, no se detiene en su quehacer.

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Tampoco lo hace el coche de Travis en Taxi Driver, tratando de navegar en las cloacas de la ciudad:

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Ni el camión de Duel, de Spielberg.

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¿Cómo reaccionan estos ciudadanos sencillos cuando se ven aniquilados por el sistema, simbolizado por esas máquinas que sirven a las empresas que las emplean?

MÁSTER UNIVERSITARIO EN FILOSOFÍA TEÓRICA Y PRÁCTICA

Nos envía Miriam este enlace del Máster de la UNED.

La Facultad de Filosofía de la UNED ofrece con este Máster en Filosofía Teórica y Práctica la posibilidad de obtener ese título intermedio de los estudios universitarios, el de Máster, situado entre el Grado y el Doctorado en Filosofía. Sirve, por tanto, de profundización y especialización respecto a los estudios generales llevados a cabo en el Grado, y, en su caso, de preparación para el trabajo de investigación que supone la realización de la tesis doctoral. Para ello provee al alumno de los instrumentos metodológicos necesarios y apuesta por un diseño con diversas Especialidades y una amplia optatividad, a fin de que puedan encontrar allí apoyo y orientación los muy diferentes intereses filosóficos de los estudiantes que se acercan a la UNED.

Las empresas, a la cárcel

Siguen produciéndose movimientos a nivel legislativo, motivados, en nuestra opinión, por un diagnóstico perverso de la actual situación económica y una ausencia de respuesta sólida por parte de los cuerpos intermedios de la sociedad, que no existen.

Hacer buena política con la mirada puesta en el futuro, en las generaciones que vienen -allí donde las medidas tomadas causarán mayormente su efecto- requiere tener auténtica vocación de político, suceso poco habitual en nuestra época.

Hace días hablábamos del embajador corporativo -la corporación como sujeto político. Hoy os pedimos que os detengáis a pensar en la responsabilidad penal corporativa -la corporación como sujeto de derecho-, al hilo de una novedad legislativa de calado: la entrada en vigor en diciembre del Nuevo Código Penal.

Adjuntamos una opinión de Andrés Jiménez de Parga en Expansión:

La responsabilidad penal corporativa

El próximo 23 de diciembre entrará en vigor la reforma del Código Penal, aprobada por Ley Orgánica de 22 de junio de 2010. Se trata de una reforma ambiciosa que aborda un amplísimo número de conductas penales.

Destaca por su novedad el artículo 31 bis, que incorpora a nuestro ordenamiento jurídico la responsabilidad penal directa de las personas jurídicas. Con él, el brocardo “societas delinquere non potest”, en palabras de un insigne penalista, “no es que haya quedado relativizado, sino, en sentido estricto, volatilizado”. Nos encontramos, pues, ante una nueva disciplina penal, que habrá de ser tenida muy en cuenta en las políticas de “compliance” de los distintos operadores empresariales. Desde ahora, ya no hablaremos sólo de la conducta delictiva de un directivo, consejero o empleado de una empresa, y de una responsabilidad penal accesoria y/o civil subsidiaria de la compañía, sino de una verdadera imputación de la persona jurídica concernida.


Sin embargo, la reforma en este punto peca de una notable precipitación normativa. Introduce la responsabilidad penal de las personas jurídicas sin haber adecuado, previamente, nuestro sistema penal a esta nueva realidad punitiva. Read the rest of this entry »

Profesión de futuro: ministro de exteriores corporativo

Descontando el tono que habitualmente utilizan nuestros amigos, conviene hacer una lectura en profundidad del artículo y vislumbrar el papel que las empresas pueden llegar a jugar en un futuro que ya es casi presente. ¿Servirán acaso para dar lugar a caricaturas sobre la diplomacia diferentes a esta?

La realidad, al final, acaba discurriendo por el camino más corto. Categorías como las apuntadas pueden ser clave para entender hacia dónde vamos en la empresa y en la economía.

“De las 100 economías más grandes del mundo, ya en el año 2000, 51 eran empresas y 49 eran Estados Nación. Wal-Mart, la 12ª empresa más grande del mundo, era mayor en tamaño económico que 161 países, incluyendo Israel, Polonia o Grecia. Mitsubishi es más grande que el cuarto país más poblado del mundo, Indonesia. General Motors es mayor que Dinamarca, Ford mayor que Sudáfrica y Toyota mayor que Noruega”. (visto en El Confidencial).

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VII Foro Santander Economía y Sostenibilidad

Miércoles 20 de octubre de 2010 a partir de las 16:00 h. en Banco Santander (Pº de la Castellana, 24).

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