FENARETA

“Hay dos maneras de difundir la luz… ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja" (Lin Yutang)
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Cómo montar una editorial con menos de 100 euros

Profesor de Universidad, apasionado de los libros y convencido de que había un hueco para una labor editorial diferente, se puso en marcha.

Primero estructuró lo que quería hacer, en siete ámbitos: Teología, Filosofía, Historia, Política, Derecho, Sociedad y Literatura. Pensando.

Luego fue rescatando manuscritos olvidados, leyéndolos y estudiándolos. Trabajando.

Después empezó a maquetar y a comparar texturas de papeles, formatos de portadas y tipografías. Llegó a conocer mucho del mundo editorial.

Un amigo de esos que se califican “minusválidos”, en sus infinitas horas de postración corporal, le montó la web, Tradere Editorial. Y él le pagó lo que pudo.

Se acercó a una imprenta que conocía de hace años y consiguió que lo trataran bien, confiaran en él y tomaran el proyecto como suyo, sin prisas, a largo plazo.

Fue trabajando en equipo.

Y ahorrando, de aquí y de allá, con toda la familia implicada en la obra, editó el primer libro en mayo de 2009. Una tirada pequeña, de 1.000 ejemplares, en rústica 150×220 mm. Condicionado por los recursos existentes, pero optimizándolos, sin grandes pretensiones. Un libro de un teólogo del siglo XIX y editado por primera vez en 1862.

Sin desfallecer, perseverando, fue vendiendo ejemplares, de uno en uno. Regaló también algunos, para promocionar, hasta llegar a dar salida a los 1.000.

Ahora, dos años después del primero, ya lleva editados varios libros, de Derecho, de Política, de Sociedad

Edita también Cuadernos como el de Chesterton sobre Lepanto, o el de Canals sobre Gálatas, y Lecturas tan originales como El espíritu de Viladrau.

Le llaman de alguna tienda, en alguna otra le dicen que sus libros merecen un lugar mejor, donde se los trate mejor… Algún sello editorial está pensando en unirle a su colección, pero él va tranquilo, sin dejarse ganar por los espacios grandes.

Finalmente, ya tiene un blog, Cosas de Tradere, donde va comunicando lo que hace la editorial, lo que le pasa y lo que piensa como editor.

Fenareta va a co-editar con él el primer libro de Economía: una tirada pequeña, de un libro excepcional.

¿Por qué? Porque alguien en cierto momento, esforzada y calladamente, ha emprendido un camino empresarial que hace bien a la Sociedad, aumentando sus posibilidades en varios ámbitos. De manera humilde y con la mira puesta en el largo plazo.

No está todo tan mal, ¿no?

Hay posibilidades, ¿no?

Esto es emprender por fines distintos a lo puramente económico, con lo económico como medio, con los pies en la tierra.

Y así, muchos otros emprendedores silenciosos que, día a día, van mejorando su entorno y aumentando las posibilidades, la libertad, de su Sociedad.

Nosotros estamos con ellos.

¡Ánimo!

Compañía. Sociedad. Empresa.

No estarían en pie desde hace siglos si fueran tan malvadas como se dice, si fueran monstruos que devoran a su gente.

Mira detrás de la etiqueta: lo mismo, dejando prejuicios a un lado por un momento, descubres belleza.

La belleza que impulsa a muchas personas a levantarse cada día y abrir de nuevo su negocio, año tras año, desde hace muchos años. ¿No envidias acaso su pasión?

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Poesía (del griego ποίησις ‘creación’ < ποιέω ‘crear’)

El trabajo:

Entonces, dijo el labrador: Háblanos del Trabajo.

Y él respondió, diciendo:

Trabajáis para seguir el ritmo de la tierra y del alma de la tierra.

Porque estar ocioso es convertirse en un extraño en medio de las estaciones y salirse de la procesión de la vida, que marcha en amistad y sumisión orgullosa hacia el infinito.

Cuando trabajáis, sois una flauta a través de cuya ánima el murmullo de las horas se convierte en música.

¿Cuál de vosotros querrá ser una caña silenciosa y muda cuando todo canta al unísono?

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Creación económica (I)

Vamos inaugurando esta sección para los jueves. Su objetivo es acercar a las personas que nos siguen reflexiones y experiencias vitales sobre este importante concepto que, para la metodología Fenareta, es fundamental.

La Creación Económica.

Si hacéis una búsqueda en el blog veréis que ya se han dibujado algunas líneas directrices en este sentido. Se ha hablado de creación económica como creación de vida; de empresa creadora y de la significación de los recursos en todo el esquema. Asimismo, ha surgido un síntoma o un fruto “colateral”, la alegría, de la creación.

Pues bien, ya estamos dando los pasos en la cimentación de este concepto, utilizando “concretos” diferentes pero compatibles. Se irán citando en esta sección.

Recomendamos intensamente la lectura del libro de José Antonio MarinaLa creación económica“, uno de los que hace años más nos inspiraron en la gestación de lo que ahora es Fenareta.

Dice el resumen:

“Para el autor la empresa es el centro de la actividad creadora económica. La aparición de las “tecnologías de la inteligencia” ha acelerado los procesos de innovación, por lo que las empresas que no mantienen vivas sus capacidades creativas desaparecerán. La actividad creadora se da siempre en un contexto que la estimula o la bloquea. Un ambiente deprimido, rutinario, envidioso, que recela la innovación, limita las posibilidades creadoras. Marina impone como gran tarea social la configuración de una cultura de la creación, en la que la economía tiene un papel especial. Por esta razón, concede y exige a las empresas un mayor protagonismo en este Gran Proyecto Ético, por la gran influencia real que tienen en el mundo y por la cantidad de talento que concentran.

La riqueza de una nación ya no reside en el conjunto de sus bienes o de dinero sino en el talento y la suma de todas las posibilidades creadoras de sus habitantes. Gran parte de esas posibilidades dependen de la realización del Gran Proyecto Ético, en el cual han de tener acomodo las creaciones del espíritu. Si el talento es el gran recurso, cada talento despreciado es una fuente de riqueza perdida.

Este libro es, pues, una teoría de la inteligencia económica, que no materializa la inteligencia sino que espiritualiza la economía.”