FENARETA

“Hay dos maneras de difundir la luz… ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja" (Lin Yutang)
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Cuerpo animado, espíritu realizado

Hoy tratamos de abstraer un poco más de lo habitual. Podríamos obtener con este ejercicio ciertas señales especialmente inesperadas por el lugar donde se hallan.

Víctor ha sido profesor de Estética y de Sociología. Le conocí trabajando las Confesiones de San Agustín.

La sencillez con la que enfoca los asuntos y su capacidad de escucha convertían las clases con el en un auténtico diálogo filosófico -cosa que, a veces, molesta a los alumnos, quienes pueden estar demasiado acostumbrados a copiar al dictado un mal resumen de un mal libro que un mal profesor les regurgite.

Hoy en “Voces” queremos escuchar la suya.

No sabríamos decir si es una voz desde el arte, la filosofía o desde la mística, pues el contenido de lo que os queremos presentar hoy lo escribió en junio de 2009 en el Monasterio de Santo Domingo de Silos y salió publicado este año en Glosas Silenses, esa revista que los benedictinos de Silos editan desde hace algunos años.

Víctor entra a analizar en la revista la esencia de la obra de arte, y leyendo su trabajo pensábamos en Fenareta, en la empresa, en la creación económica…

Habla en su trabajo de Aristóteles, y de la analogía que hacía el filósofo entre la energeia que dinamiza la cosa natural y la que dinamiza la obra humana, la obra técnica. La estela que dicha energeia deja a su paso por la obra (natural o técnica) es el orden de la misma, su origen y finalidad. Orden que constituye su belleza, cuya observación acaba por conducir a su creador, acaba llevando a su autor. Tenemos así el orden como la ratio essendi de la belleza.

En el obrar humano, por contraste con la creación natural, hay un plus de conciencia representativa, pues existe el resultado de dicho obrar primero en nuestro querer, anticipado, imaginado. Ese plus de conciencia, que convierte el hacer humano en consciente, diferencia la obra de arte (arte-facto) de la cosa natural. Volverá Víctor a ello.

Acude a continuación a analizar lo que el hombre hace en la vida: “está-viviendo-ahora” y “es del mundo por su cuerpo“. Vivir como un hacer que se “hace en mí”.

Subiendo un nivel, del individual al social, estamos ante el arte como ex-presión, comunicación de la interioridad de la vida, vida inter-subjetiva. La comunicación que siempre se produce, entre los hombres, a través de los cuerpos: obra de arte como corporalización o encarnación de la vida para comunicarse con otra.

Decimos “el arte” porque la obra (el resultado, el efecto) no es separable de la acción-arte-causa que la produce. Cosas naturales y productos de la técnica tienen sentido ontológico instrumental: la obra de arte no. No está al servicio de la famosa cura del Dasein.

Dado que la conciencia es siempre corpórea -el cuerpo nos acompaña siempre como ingrediente esencial de la vida-, su flujo acontece en contacto con la materia: este hacer del espíritu en contacto con la materia es la forma en la que el espíritu se ex-presa: se re-aliza. La obra de arte es la realización del espíritu.

He aquí la condición finalista del arte y su excelencia: el arte es depositario de una actividad humana excelente y su practicante, el artista, adquiere condición de super-humano. Libre en el sentido de no estar al servicio de nada, sabedores el artista y su obra de su condición repleta de significado en sí, se “enthou-siasman.”

Misterio del arte que se revela en tres momentos de fuerza: en la dirección de la materia, que ya es inseparable del espíritu (en el verdadero arte no se puede separar uno de otro; por contraste, el hombre normal, para su desgracia, no sabe poner espíritu en un lienzo o en una partitura); en la dirección del espíritu y en la respectividad de uno y otro.

La belleza de la obra de arte no puede ser hallada en la cosa física, sino en la relación de esta con el espíritu, pues la obra es la belleza encarnada, corporeizada.

En el momento actual, donde la vida del hombre son fragmentos, cabe probablemente sólo la belleza parcial, la belleza que se expresa y encarna en la fractura del hombre. Sigue siendo belleza, sin embargo. Mientras haya armonía en la relación entre el espíritu (como esté) y la materia en que se encarna, habrá belleza.

Parcial, pero belleza (a lo Quevedo).

Y ahora, bajando de nuevo a la arena de las organizaciones, dejamos alguna pregunta pendiente:

  1. ¿acaso no son las empresas creaciones humanas y ejemplos claros de encarnación de una conciencia en la materia?
  2. ¿su único fin es ganar dinero o pueden llegar a ser un fin en sí mismas: pueden llegar a tener sentido propio?
  3. ¿cómo de posible es acercar una concepción “artística” a la empresa, pensándola primero como arte-facto (de un “artista”) y luego, si fuera posible, acercándola un poco más al espíritu / conciencia?
  4. ¿qué es un arte-sano? ¿y una fabricación arte-sanal? ¿era artístico su trabajar?
  5. ¿qué sistemas económicos sustentan a las empresas de hoy y cuáles sustentaban a los artesanos medievales?
  6. ¿han seguido caminos paralelos el desprestigio de la institución empresarial y la desaparición del artí-fice? ¿hasta qué punto nos desagrada no saber quién está detrás y hasta qué punto nos tranquiliza conocer al “responsable”? Cuando preguntamos por el “responsable”, ¿acaso no preguntamos por aquel que tiene la capacidad de salirse del procedimiento y aportar algo de “sí mismo”, algo de su persona, para solucionar algún problema que ha surgido y que la falta de espíritu no puede afrontar?
  7. ¿es la responsabilidad social corporativa el remedio a la suma de las irresponsabilidades individuales de los artífices, que no han puesto espíritu en su trabajo?
  8. ¿es la obra de arte aquella obra que mayor responsabilidad contiene por parte de su autor?
  9. ¿qué es “poner espíritu” en el trabajo que se realiza? ¿qué es no ponerlo?
  10. ¿podría identificarse lo que algunos empresarios sienten por la obra que es la empresa que han creado con lo que siente el artista ante la suya?
  11. ¿puede ser “bella” la empresa? ¿debe aspirarse a la belleza en la organización?

Seguiremos pensando, preguntando y caminando.

El texto de Víctor está disponible para quien lo quiera leer, a continuación:

LA ESENCIA DE LA OBRA DE ARTE

Víctor M. Tirado San Juan

En esta nueva visita a Silos me he propuesto reflexionar junto a vosotros sobre este tema tan bonito y a la vez tan difícil de la obra de arte. El título hace resonar en nuestro espíritu la conferencia de Heidegger de 1935 en torno al “origen de la obra de arte”, y la verdad es que el enfoque que el pensador alemán hace del problema me parece acertado, aunque nosotros seguiremos nuestro propio camino.

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Realidad sonora – Una antropología esperanzada para la empresa

No nos gusta esto de auto citarnos, habiendo tantas voces más autorizadas que nosotros.

Pero amablemente José Ochoa nos visitó ayer y mantuvimos una interesante conversación. Pidió permiso para grabar la reunión con una especie de bolígrafo-grabadora como la de James Bond, y hoy nos ha mandado el material editado, que ha colgado en 101claves.com

Aquí os lo adjuntamos, para el que tenga un rato para escuchar. Será hoy el contenido de Filosof-ando: reflexiones sobre Fenareta y su misión, la economía y la empresa, en tiempo real. Los ruidos de fondo, las llamadas de teléfono, los golpes de alguien reparando algo, son también reales.

Así suena una de las voces de Fenareta: CLICK.

Por cierto, tratándose de un filólogo, aprendimos que “Fenareta” (el nombre es Fenarete propiamente, pero tuvimos que hacerlo algo más “comercial”) significa “la de virtud evidente”.

Inmensa gratitud hacia José. Un nuevo amigo de Fenareta.

Creación económica (I)

Vamos inaugurando esta sección para los jueves. Su objetivo es acercar a las personas que nos siguen reflexiones y experiencias vitales sobre este importante concepto que, para la metodología Fenareta, es fundamental.

La Creación Económica.

Si hacéis una búsqueda en el blog veréis que ya se han dibujado algunas líneas directrices en este sentido. Se ha hablado de creación económica como creación de vida; de empresa creadora y de la significación de los recursos en todo el esquema. Asimismo, ha surgido un síntoma o un fruto “colateral”, la alegría, de la creación.

Pues bien, ya estamos dando los pasos en la cimentación de este concepto, utilizando “concretos” diferentes pero compatibles. Se irán citando en esta sección.

Recomendamos intensamente la lectura del libro de José Antonio MarinaLa creación económica“, uno de los que hace años más nos inspiraron en la gestación de lo que ahora es Fenareta.

Dice el resumen:

“Para el autor la empresa es el centro de la actividad creadora económica. La aparición de las “tecnologías de la inteligencia” ha acelerado los procesos de innovación, por lo que las empresas que no mantienen vivas sus capacidades creativas desaparecerán. La actividad creadora se da siempre en un contexto que la estimula o la bloquea. Un ambiente deprimido, rutinario, envidioso, que recela la innovación, limita las posibilidades creadoras. Marina impone como gran tarea social la configuración de una cultura de la creación, en la que la economía tiene un papel especial. Por esta razón, concede y exige a las empresas un mayor protagonismo en este Gran Proyecto Ético, por la gran influencia real que tienen en el mundo y por la cantidad de talento que concentran.

La riqueza de una nación ya no reside en el conjunto de sus bienes o de dinero sino en el talento y la suma de todas las posibilidades creadoras de sus habitantes. Gran parte de esas posibilidades dependen de la realización del Gran Proyecto Ético, en el cual han de tener acomodo las creaciones del espíritu. Si el talento es el gran recurso, cada talento despreciado es una fuente de riqueza perdida.

Este libro es, pues, una teoría de la inteligencia económica, que no materializa la inteligencia sino que espiritualiza la economía.”

Caminando…

Ha sido una semana intensa: dando continuidad a los proyectos (que poco a poco parece que toman forma), manteniendo reuniones con futuros patronos (con Alberto García Casillas y con Luis Martín Cabiedes) y con los que están apoyando cada proyecto (Evaristo Palomar, Josefina Pooley, Miriam García Pérez, Eduardo Román) y abriendo nuevas posibilidades.

De momento, parece que cuentan con posibilidades tres proyectos de consultoría, uno de promoción y cuatro de divulgación. Los de formación esta semana quedaron en espera. Tuvimos una interesante reunión con la Escuela de Filosofía para ver vías de colaboración especialmente en este rubro.

Nuestro objetivo es comenzar a ejecutar los primeros proyectos con clientes e ir recorriendo el camino que dé lugar a la Fundación y a su equipo estable de trabajo.

En este sentido, hemos abierto camino:

  • con una fundación que quiere colaborar con nosotros a nivel de reflexión sobre las bases de su actuación, en tres líneas concretas;
  • con una asociación empresarial, que nos ha pedido un conferenciante y que quiere estudiar cursos de formación para el año que viene;
  • apoyando con asesoramiento e inversores que conocemos al primer proyecto empresarial que se le presenta a Fenareta, y que acerca el mundo del crecimiento personal al público que lo demanda (algo que Fenareta tiene como objetivo fundacional);
  • trabajando con Eduardo, Miriam y Gaspar Ariño el tema de los desayunos-debate;
  • viendo la posibilidad de encontrar financiación para un documental preparado por Eduardo que será bastante novedoso en su formato
  • y presupuestando la edición del primer libro Fenareta, donde trataremos de emplear un esquema editor novedoso. Si nos llegan los derechos de autor nos pondremos en marcha.

En tres semanas trataremos de celebrar la primera reunión de trabajo Fenareta para informar de todos estos avances (con nombres y apellidos) a los que estén interesados en formar parte de ese grupo de seguimiento -hay nuevos apoyos que no pudieron asistir a la primera reunión de julio- que habrá de confluir, en un segundo momento, en el Patronato (ya hemos recibido el certificado para la Fundación). Toda ayuda es bienvenida.

Asismismo, hemos tratado de añadir al blog algún link adicional que pueda aportar reflexión a los muchos seguidores que Ada logró interesar. Así, encontraréis en la columna de la derecha referencia a:

  • los libros que estamos trabajando (“Leyendo…”),
  • las entradas en otras páginas que nos van pareciendo interesantes (“Vistazos”)
  • y a los blogs que nos merecen atención especial (“Lugares para pararse a pensar”).

Parece que Fenareta va recibiendo una acogida amable en el mundo de las organizaciones y que la disposición a contar con nosotros existe.

Seguimos caminando…

H-introspección

Los viernes ponemos en marcha Cuaderno Bitácora, tratando de recoger los andares semanales de Fenareta, contándoos lo que ha hecho, lo que ha conseguido, en que está ocupando su aprendizaje, a quién ha conocido, las caídas que más le han enseñado…

Esta primera semana se ha dedicado Fenareta a escuchar a los amigos que la vieron nacer, transmitiéndoles su disposición a aprender y a colaborar en la misión de acercar la filosofía, la auténtica filosofía, a donde hace más falta. A los lugares donde no hay luz ni amor por la luz.

Nos hemos reunido con Mónica para escuchar su opinión sobre lo que hacemos, recibir consejos desde su experiencia y ponernos a su disposición en lo que podamos ayudar. Hemos escuchado las propuestas de Eduardo en referencia la creación de marca y el impulso que le debemos dar a Fenareta en el mundo digital, siguiendo modelos de éxito en divulgación como el de The New Yorker. De momento hemos colgado una web estática, que animaremos en breve.

Hemos recibido felicitaciones de varias personas que están entusiasmadas con la idea, animándonos a acometer el reto de contar nuestros objetivos en otros foros, como el hospitalario, el bancario, etc. Se ha generado entusiasmo entre nuestros colaboradores, donde se han originado debates que en años no se habían suscitado, sobre la nobleza, la sinceridad, la verdad…

Nos ha escrito desde Sevilla José Barrientos, que lleva el Grupo de Investigación “Filosofía Aplicada: Sujeto, Sufrimiento y Sociedad” y que trabaja la filosofía aplicada al conflicto. Amablemente nos ha incluido en su blog. Parece que nacemos entre algodones. Asimismo, han compartido con nosotros los amigos de la Escuela de Filosofía la reseña que publicaron en Expansión hablando de la filosofía aplicada a las empresas: 040810_Expansión

Nos estamos poniendo en orden financiero también, y ya hemos abierto una cuenta corriente en Caja Navarra, institución de la que intuimos que vamos a recibir apoyo. Aspiramos a que, cuando tengamos los materiales preparados, nos escuche y comparta con nosotros ciertas visiones e iniciativas. El nuestro será uno de los proyectos que aparecerá en su web en unas semanas.

Hemos organizado este blog, que va a tener varias secciones en la semana:

  • Ésta de Cuaderno Bitácora, los viernes.
  • Arte de la vida los lunes, donde combatiremos esa inercia laboral que dirige a muchos este día, con fotografías, películas, músicas, libros… que contribuyan a empezar la semana laboral con calidad de vida, integrando esta con el alma y el corazón, sintiendo y examinando.
  • Los martes nos colaremos dentro del mundo empresarial para dar guerra, por el flanco más insospechado, tratando de ofrecer una reflexión donde habitualmente no se espera que acontezca. Filosof-ando.
  • Los miércoles se escucha polifonía en el blog, se escuchan voces desde la psicología, desde la filosofía, desde la empresa, desde todos los lugares que quieran cantarle a Fenareta. Se admiten voluntarios.
  • Y emprendemos el vuelo los jueves, mostrando una parte recóndita del asesoramiento filosófico: la espiritual. Trataremos aquí de compartir ejercicios espirituales, lecturas, auto-observación o, simplemente, silencio de vida.

¿Qué hemos aprendido? Sobre todo, hemos aprendido que tenemos que perfilar mejor, antes de salir a la calle a hablar de Fenareta, la visión que Fenareta tiene de la empresa y de la filosofía. Ser cuidadosos con los términos y precisos con la metodología. Eso es lo que nos está llevando ahora la mayor parte de la dedicación: poner por escrito lo que Fenareta piensa de la empresa, lo que Fenareta entiende por filosofía, y cómo va a conectar ambas de manera armónica. Cómo Fenareta va a aportar valor a la empresa y a la filosofía.

La semana que viene estaremos desde el miércoles desperdigados, reencontrándonos con familias y orígenes, y volveréis a saber de Fenareta el viernes 13. Nuestro propósito para la semana que entra es ese, descansar y encontrarnos a nosotros mismos. Probablemente mediante la introspección. Eso de lo que, como publica El Mundo haciendo referencia a los aviadores que lanzaron la primera bomba atómica sobre Hiroshima un 6 de agosto de hace 65 años, el entrenamiento militar protegía a sus pilotos.

Veremos si somos capaces de cumplir nuestro sencillo propósito.

Fenareta se presenta en sociedad

A las ocho y media de una tranquila mañana de finales de julio, cuando se suponía que casi todo Madrid estaba dormido o de vacaciones, se ha presentado en el Hotel Miguel Ángel de Madrid la Fundación Fenareta Empresa Filosófica, una iniciativa promovida por varios filósofos y empresarios que busca acercar la reflexión filosófica y la actitud de búsqueda de la verdad a la empresa española, que tan necesitada está de repensar sus principios y objetivos.

logo

Arropada por otros empresarios de sectores tan diversos como Rodolfo Carpintier (DAD), Alejandro Suárez (Genolab y Ocio Networks), Miguel Díaz (Intelectia Capital), o Yolanda Herreros (Innova Ocular), todos ellos sensibilizados con la necesidad de acercar a la empresa la reflexión sobre principios y valores, y con el apoyo de filósofos como Mónica Cavallé, Miguel García-Baró, Evaristo Palomar, Txetxu Ausín, Josefina Pooley o Mariano Betés, Fenareta, que adopta el nombre en homenaje a la madre de Sócrates (comadrona de profesión que inspiró al filósofo en la elaboración de su método para ayudar a “dar a luz” ideas) pretende acercar la filosofía a las empresas e instituciones públicas, en formatos que se adapten correctamente a las restricciones de tiempo y forma que la vida laboral presenta.

Fenareta introduce de forma institucionalizada en España una disciplina que se viene cultivando en países como Alemania, Holanda, Francia o Estados Unidos desde hace más de 30 años, de la mano de asesores como Lou Marinoff, Gerd Achenbach u Oscar Brenifier.

En estos países, donde la filosofía no es vista como algo inútil o abstracto sino como una herramienta esencial para la vida, muchos cargos directivos acuden a los gabinetes de filósofos para revisar sus planteamientos vitales o los de la empresa que dirigen, y tienen una formación humanística de la que echan mano a la hora de tomar decisiones estratégicas. Ha sido con la lectura de los filósofos clásicos y la asistencia a sesiones individuales o grupales de asesoramiento filosófico como se han enfrentado a retos estratégicos con criterios que van más allá de lo utilitarista.

Fenareta, que quiere dar ejemplo sosteniéndose mediante la prestación de servicios, pretende acercar, por primera vez de forma institucionalizada, la filosofía a las empresas españolas y ayudar a decenas de filósofos a salir del ostracismo o el academicismo, convirtiéndose en “útiles” para la sociedad emprendedora. Lo hará en estrecha cooperación con ámbitos afines como la psicología, el coaching, la consultoría estratégica o la formación universitaria. La Fundación, en constitución, ya está trabajando en varios proyectos de asesoramiento filosófico empresarial para hedge funds, multinacionales e instituciones educativas a nivel nacional e internacional.

Presentación del proyecto Fenareta en el Hotel Miguel Ángel (Madrid), 29 de Julio de 2010

Presentación del proyecto Fenareta en el Hotel Miguel Ángel (Madrid)