FENARETA

“Hay dos maneras de difundir la luz… ser la lámpara que la emite, o el espejo que la refleja" (Lin Yutang)
Twitter
Síguenos en Twitter

Falacia animista y error fundamental de atribución

Las fases del euro

14/12/2010

En “Los Señores de las Finanzas” (Deusto, 2010) -un interesante relato de los conflictos monetarios y financieros en la Europa de Entreguerras-, Liaquat Ahamed reproduce la célebre frase de Keynes en la versión francesa de su “Tract on Monetary Reform”:

Cada vez que el franco pierde valor, el Ministro de Finanzas está convencido de que se debe a todo menos a causas económicas. Lo atribuye a la presencia de un extranjero en las inmediaciones de la Bolsa o a la misteriosa y maligna influencia de la especulación. Intelectualmente esto no se aleja mucho de que un hechicero africano atribuya una enfermedad del ganado al “mal de ojo” de alguien que pasa por ahí, o el mal tiempo al apetito insatisfecho de un ídolo”.

Crisis y falacias

Esa “falacia animista” descrita por Keynes en los años 20 ha reaparecido, lógicamente, durante la actual crisis financiera, en especial en quienes  –con frecuencia, de izquierdas- personifican el concepto abstracto de “mercados” y lo contraponen al principio de legitimidad democrática. Así, como ilustración, Santiago Carrillo escribía en “El País” del jueves pasado:

Read the rest of this entry »

Be Good

Contribución de Eduardo desde el mundo de la ciencia. Sobre la interesante materia de los robots y su eticidad.

De especial interés es el párrafo:

“One way to ensure ethical behavior in robots that interact with humans is to program general ethical principles into them and let them use those principles to make decisions on a case-by-case basis.”

Para leer más, CLICK.

¿Obrar éticamente consiste en tener el “código ético correcto” asimilado en nuestra mente y ser capaz de aplicarlo de manera adecuada a las situaciones de la cotidianeidad? ¿Es educación y capacidad de juicio? ¿Influye el entorno?

A este respecto, recordemos el esfuerzo que se hizo en el mundo del derecho con la aplicación automática del mismo (fundamentalmente por la Escuela Clásica del Derecho Penal, con Carmignani y Carrara e influida por Beccaria), en esquemas lógicos consistentes en premisas y conclusiones.

Y, en un esfuerzo adicional, podríamos acudir a la Escuela Positivista italiana de Lombroso.

¿Es el delincuente un robot defectuoso, una persona que no ha acabado de desarrollarse, que no ha acabado de interiorizar el “código” que los demás se supone que tenemos bien asimilado?

Es recomendable la contemplación de una cárcel durante un buen rato. Especialmente cuando el paisaje circundante es bello. La de Soto del Real la hemos mirado muchas veces.

Probablemente en un futuro el encarcelamiento masivo de personas “sin código” -o con otro código- se verá con otros ojos, como sucede ahora con otras situaciones tales como las torturas de antaño.

Como se dice en este buen blog, de donde hemos sacado varias fotografías:

“La pena tiene por objeto de defender a la sociedad de los inadaptados y los socialmente peligrosos, en casos graves, a los primeros se les debe aplicar la pena capital y a los segundos abandonarlos  en una isla.”

Los sistemas los crean las personas. Y parece que, en determinado momento, el sistema tiene la capacidad de determinar quien pertenece al sistema y quien no. Incluso quien es persona. Para pensar, simplemente.